La Audiencia Provincial de Madrid ha decidido anular una sentencia y repetir un juicio en el que dos hombres fueron condenados a cuatro años y medio de cárcel por agredir a un transeúnte. La resolución original también absolvió a los acusados de un delito de robo con violencia en grado de tentativa y les impuso una indemnización de 33.909,78 euros. El tribunal considera que el análisis de las pruebas fue insuficiente y contradictorio.
La importancia de las grabaciones de seguridad en el caso
En la resolución anulada, se había declarado probado que, el 18 de mayo de 2024, los acusados abordaron a Jesús Ángel, quien fue agredido tras no prestarles atención. La víctima sufrió un traumatismo craneoencefálico, fractura de mandíbula y diversas policontusiones. No se acreditó que intentaran robarle, ya que conservaba su móvil y otros efectos de valor. Sin embargo, las grabaciones de seguridad muestran de manera clara la secuencia de los hechos, lo que llevó al tribunal a considerar que el juicio debe repetirse para garantizar una valoración adecuada de las pruebas.
Las partes implicadas interpusieron recursos de apelación, argumentando que la resolución inicial contenía errores en la valoración de la prueba. La acusación particular sostenía que el ánimo de lucro en el delito de robo con violencia en grado de tentativa sí había quedado acreditado. Además, destacaron que la brutalidad de la agresión reflejaba un dolo claro. El tribunal ha decidido que es necesario repetir el juicio para asegurar una sentencia imparcial y ajustada a las pruebas.
El análisis del tribunal y la necesidad de un nuevo juicio
El tribunal ha examinado la prueba practicada en el plenario y el contenido de la sentencia, concluyendo que la resolución recurrida presenta deficiencias en el análisis de las pruebas. Según el tribunal, el análisis fue ilógico y contrario a las máximas de la experiencia, al no considerar adecuadamente el contenido de las grabaciones de las cámaras de seguridad. La falta de un análisis exhaustivo de las pruebas ha llevado a la decisión de anular el juicio y la sentencia.
El tribunal también cuestiona la falta de dolo en el hecho de que los autores no se apoderaron de los efectos del perjudicado, a pesar de haber tenido la oportunidad de hacerlo. La calle no estaba transitada y la víctima estaba inconsciente, lo que indica que el motivo detrás del grave acometimiento físico y la forma de actuar de los autores no se analizaron adecuadamente. La repetición del juicio busca garantizar una valoración justa y completa de las pruebas.
Garantizar la imparcialidad y la lógica en el proceso judicial
Los defectos en el proceso de valoración de la prueba determinan la necesidad de declarar la nulidad de la sentencia y del juicio. Según los juzgadores, solo la celebración de un nuevo juicio por otro juez garantizará la imparcialidad exigible y permitirá dictar una sentencia que cumpla con las exigencias legales de motivación y ofrezca una estructura lógica y completa. La decisión de repetir el juicio busca asegurar que se haga justicia en este caso.
La sentencia puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo, lo que podría llevar a un nuevo análisis del caso. Sin embargo, la decisión de la Audiencia Provincial de Madrid de repetir el juicio refleja la importancia de garantizar un proceso judicial justo y basado en pruebas adecuadas. La anulación de la sentencia y del juicio original subraya la necesidad de una valoración exhaustiva y lógica de todas las pruebas disponibles.







