La presidenta de Navarra, María Chivite Navascués, ha presidido hoy, sábado, el acto de reconocimiento a los medallistas de oro del deporte, con motivo de la celebración en este 2026 de los 40 años de la creación de la principal distinción deportiva de la Comunidad foral.
En el acto han estado presentes también la ministra de Inclusión, Seguridad Social, y Migraciones, Elma Saiz, así como el vicepresidente primero, Javier Remírez, y la consejera de Cultura, Deporte y Turismo, Rebeca Esnaola. A la cita han asistido más de una veintena de galardonados y galardonadas, que incluyen mayoritariamente representantes del mundo de la pelota, el ciclismo, la montaña, el fútbol y el balonmano.
Este reconocimiento, celebrado en la Sala de Murallas del Palacio de Congresos y Auditorio Baluarte, se enmarca dentro de la exposición “Leyendas del deporte” que se exhibe en la citada sala.
Medallas y legado
En su intervención, María Chivite les ha recordado que las medallas son importantes, pero todavía lo es más el legado. “Con vosotros hemos sufrido por llegar a la cima. Hemos llorado de alegría al ganar la final. Hemos reído, saltado, cantado… Habéis sido generadoras de emociones. De ilusión. Y eso vale más que todos los oros del mundo”, ha asegurado.
La Presidenta ha reivindicado también la importancia del deporte en las sociedades desarrolladas, en las que el deporte “deja de ser un lujo para convertirse en una inversión social: reduce el gasto sanitario, mejora la productividad y refuerza el bienestar mental”. Además, ha recordado, que es un “potente elemento de integración social” y una declaración cultural “que refleja una sociedad que valora el equilibrio entre trabajo y vida personal”.
Una simbiosis de deporte base y de deporte de élite
María Chivite se ha congratulado por el hecho de que Navarra sea la comunidad más deportista de España. “Y esto no es casual. Es la consecuencia de nuestro alto desarrollo, pero también es el origen de nuestro alto nivel de calidad de vida”, ha añadido.
Según ha reivindicado, la clave del éxito navarro es la simbiosis entre el deporte de élite y el deporte base. “La élite deportiva cumplís una función de construcción social. Sin referentes como vosotros –ha explicado- no existiría el deporte base, pero sin eso que se llama deporte base –entrenadores, técnicos, árbitros, deportistas no profesionales- tampoco existiría el deporte de élite. Ellos son quienes sostienen a quienes sí llegáis a la cima”.
Por ello, ha hecho partícipes de este “triunfo colectivo” a todas las personas del mundo del deporte, a quienes ha dado las gracias “por ayudarnos a construir una Navarra mejor”.
Por su parte, la consejera de Cultura, Deporte y Turismo, Rebeca Esnaola, ha agradecido a las y los deportistas reconocidos sus logros, "pero sobre todo -ha recalcado- su perseverancia, determinación y resiliencia, con las que han constituido la historia del deporte en nuestra comunidad".
Un legado que, según ha añadido, "queremos que siga muy presente, que cale en la sociedad y, especialmente, en las nuevas generaciones, que inspire a nuestros jóvenes para seguir forjando referentes y para consolidar una comunidad activa, saludable, en la que la práctica deportiva sea parte de nuestra rutina, algo que podemos decir con orgullo que ya es así".







