PLENO DEL PARLAMENTO DE NAVARRA

Rechazada en el Parlamento una moción que pedía una deflactación del IRPF en rentas de hasta 50.000 euros

La parlamentaria de UPN María Jesús Valdemoros
La parlamentaria de UPN María Jesús Valdemoros
La moción impulsada por UPN solo ha contado con los votos favorables del PPN y VOX
Rechazada en el Parlamento una moción que pedía una deflactación del IRPF en rentas de hasta 50.000 euros

El Pleno del Parlamento ha rechazado hoy, con los votos en contra de PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin y los votos a favor de UPN, PPN y Vox, una moción para instar al Gobierno de Navarra a “adoptar un primer paquete de medidas fiscales para paliar la evidente pérdida de poder adquisitivo de las rentas bajas y rentas medias con efectos desde 1 de enero de 2023”.

A tal objeto y según se precisa, se demanda un “ajuste de las bases liquidables del IRPF con una deflactación progresiva de la tarifa del IRPF entre un 7 y un 9,5 % hasta rentas de 50.000 euros”.

Así mismo, se propugna una “deflactación de un 5 % en las deducciones por mínimos personales y familiares”.

Igualmente, se plantea otra “deflactación del 9 % en las deducciones por trabajo para rendimientos netos del trabajo de hasta 50.000 euros”.

En la exposición de motivos, la moción impulsada por el G.P. UPN justifica su iniciativa en la pervivencia del episodio inflacionista iniciado hace dos años, con especial mención a la tasa de inflación subyacente (cercana al 6%), pues viene a indicar que, “con independencia de factores transitorios, existe una resistencia a la contención que demora la vuelta a valores compatibles con la estabilidad de precios.

En ese contexto y a propósito de la progresiva pérdida de poder adquisitivo de los hogares, acentuada en muchos casos por la subida de los tipos de interés de las hipotecas, ahora mismo en el 4,5%, el valor más alto desde 2001, se apremia al Gobierno a promover una reforma fiscal que atenúe la pérdida de renta disponible.

A ese respecto, se aduce que el incremento de la recaudación tanto a través del IVA como del IRPF, dado que las bases nominales objeto de gravamen “no se ajustan a la evolución de los precios”, convierten a la inflación en un “impuesto adicional”.