La alcaldesa de Pamplona se reúne con una representación de la asociación ADHI Navarra

Foto: La alcaldesa Ibarrola con la representación de ADHI
Foto: La alcaldesa Ibarrola con la representación de ADHI

Hoy, día nacional dedicado a esa dolencia, las asociaciones federadas impulsan la campaña #TDAHparatodalavida, vinculada al color naranja

La alcaldesa de Pamplona se reúne con una representación de la asociación ADHI Navarra

La alcaldesa de Pamplona, Cristina Ibarrola, ha mantenido este mediodía un encuentro con la junta directiva de la Asociación ADHI Navarra, una entidad que trabaja en el tratamiento y estudio del Déficit de Atención, Hiperactividad e Impulsividad (TDAH). Según sus datos, más de un 5% de la población escolar tiene dificultades de atención, conducta y aprendizaje dentro del aula y 2/3 de las personas adultas están afectadas. Al acto han acudido la vicepresidenta de ADHI, Silvia Saldaña; el secretario de la asociación, Emilio Cabezas; la socia fundadora y directora de programas Maria Jesús Torres y la psicopedagoga Amalia Sánchez.

Hoy 27 de octubre, es el día nacional dedicado a la visibilización y a la sensibilización social sobre esa dolencia por lo que esta noche iluminando la fachada de la Casa Consistorial de color naranja el Ayuntamiento de Pamplona se sumará a la campaña #TDAHparatodalavida. Esta iniciativa, emprendida por la Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad (FEAADAH) que agrupa a 58 agrupaciones del país, busca la difusión en redes de las iluminaciones que se produzcan, bajo el hashtag que da nombre a la campaña.

La asociación navarra se constituyó en 1998 para orientar, asesorar, investigar y colaborar con profesionales dedicados al estudio del TDAH, así como para colaborar con personas afectadas directa o indirectamente por ese trastorno. Reclama de la sociedad que se tome en serio una dolencia que es un trastorno neurobiológico y con un mapa genético identificado cuyos efectos se pueden combatir mediante un diagnóstico temprano y una intervención personalizada y multidisciplinar a lo largo de la vida.

Y recuerda, en su manifiesto que “las personas con TDAH viven desde su niñez en un entorno hostil que percibe el TDAH como algo “poco grave” y casi “insignificante” que “ya se pasará”. Pues NO, no se pasa y es lo suficientemente grave como para multiplicar los riesgos en la adolescencia y la edad adulta de: accidentes, consumos, otros trastornos psiquiátricos, actos delictivos, inestabilidad laboral…”