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Imagen de la fachada del bloque de viviendas de San Jorge (FOTO: PAH)
Imagen de la fachada del bloque de viviendas de San Jorge (FOTO: PAH)

Artículo de opinión enviado por "Kontseilu Sozialista Iruñerria" o el "Consejo Socialista de
Iruñerria".

Hoy es 9 de julio. Dentro de un mes, el 9 de agosto, expirarán las últimas medidas tomadas por el Gobierno de España en materia de vivienda; las referidas al Real Decreto Ley  8/2021, precisamente. La suspensión de cortes de suministros y desahucios en el caso de personas en situación de vulnerabilidad, la prórroga extraordinaria de contratos de alquiler y la moratoria o condonación de la renta del alquiler son las medidas ms destacables. El ministro José Luis Ábalos ya ha anunciado que tienen intención de alargar de forma indefinida la suspensión de los desahucios hasta que se apruebe la tan cacareada nueva ley de la vivienda. Sin embargo, en esta situación son muchas las preguntas que nos vienen a la cabeza. ¿Qué casos contemplará ese nuevo decreto para suspender desahucios? ¿Qué pasará con el resto de las medidas, como la suspensión de cortes de suministros y la moratoria de alquileres? ¿Esas medidas también se prorrogarán, o a partir del 9 de agosto quedarán sin efecto?

En este sentido, al margen de las prórrogas de las medidas, es necesario entender su verdadero carácter para tratar de esclarecer sus límites y el futuro que nos dibujan. Hace unas dos semanas, desde el Consejo Socialista de Iruñerria hicimos pública una campaña bajo el lema “Migajas para hoy, miseria para mañana”. Como explicábamos en la lectura de la campaña, estas medidas no son más que migajas que buscan un efecto de contención social en el contexto de crisis profundizada por la COVID-19. Pero los límites de estas migajas han quedado de manifiesto con el paso del tiempo. Los criterios y trámites que hay que cumplir para beneficiarse de las medidas dejan fuera a muchas personas, y en consecuencia los desahucios y cortes de suministros no han cesado durante el último año. En el caso de la Comunidad Foral de Navarra, si comparamos el primer trimestre de 2021 con el primer trimestre de 2020, vemos que los desahucios han subido en un 47,8% este año.

Además, estas migajas las pagaremos con nuestra miseria de mañana, puesto que el Estado ha optado por la vía del endeudamiento. Por una parte, se trata de medidas que impulsan el endeudamiento de las unidades convivenciales, puesto que las moratorias de las rentas de alquileres y los microcréditos no hacen otra cosa que aplazar el problema; y por otra parte, se aumenta la deuda pública, ya que el Estado se hará cargo  de las pérdidas de grandes propietarios y las deudas que no puedan afrontar los inquilinos beneficiados por ayudas . Y ya sabemos lo que supone al aumento de la deuda pública: nuevos paquetes de medidas, con el fin de afrontar la crisis profundizando en la explotación y el saqueo sobre la clase trabajadora.

Por tanto, durante los próximos meses es previsible que habrá nuevas medidas y propaganda por parte del gobierno, pero es crucial mirar más allá: independientemente de los decretos, el problema de la vivienda no va a desaparecer, y todo indica que la situación va a ir a peor. Los tristemente célebres casos de personas que se han suicidado a raíz de desahucios durante los últimos meses o las 3 personas sin hogar que han fallecido solo el mes de mayo en Navarra no son más que la expresión más cruda de un problema estructural; un problema que ningún decreto puede eliminar mientras la sociedad capitalista siga existiendo. Frente a ello, y haciendo nuestras las enseñanzas de la interesante experiencia del Sindicado de Vivienda de Gasteiz, nuestra apuesta consiste en que todas las mejoras que disputemos en el ámbito de la vivienda estén encaminadas en la misma dirección: una vivienda gratuita, universal y de calidad. Porque la vivienda solo podrá ser un bien para el disfrute de toda la sociedad cuando deje de estar gobernada por la lógica de la mercancía. Sin dicha dirección, todas las medidas que se tomen serán migajas, y lo que nos pongan el la boca nos lo quitarán del bolsillo. Por todo ello, desde el Consejo Socialista de Iruñerria ya hemos empezado a organizarnos con una perspectiva clara: frente a sus migajas, vivienda gratuita, universal y de calidad.

"Kontseilu Sozialista Iruñerria" o "Consejo Socialista de
Iruñerria".

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