El TSJN confirma una condena a una industria navarra por responsabilidad empresarial tras el fallecimiento de un trabajador por el 'mal de amianto'

El TSJN confirma una condena a una industria navarra por responsabilidad empresarial tras el fallecimiento de un trabajador por el 'mal de amianto'

La sala de lo Social del TSJN desestima el recurso de la empresa BSH y obliga al recargo del 50% de todas las prestaciones económicas por la enfermedad profesional de trabajador, que falleció en noviembre de 2017

La sala de los social del TSJN ha confirmado una condena a la empresa BSH España y a la Seguridad Social por responsabilidad empresarial tras el fallecimiento de un trabajador por el 'mal de amianto'. La empresa recurrió la condena al recargo del 50% de todas las prestaciones económicas por la enfermedad profesional del trabajador, que falleció en noviembre de 2017, que ahora deberá abonar a la viuda y las dos hijas del trabajador, así como las costas del recurso, tras haber perdido en segunda instancia. La sentencia es firme, aunque cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo.

Maria Asun Fernández, presidenta de ANANAR, y viuda del fallecido se ha mostrado "satisfecha" tras conocer la sentencia del TSJN.

En la sentencia, los magistrados consideran que queda "inalterado el relato fáctico de la sentencia, al no haber prosperado ninguno de los motivos de revisión fáctica, consta acreditado que J.M. E.M. prestó servicios entre el 29 de julio de 1969 y el 15 de noviembre de 1983 en la empresa Super Ser, (...) cambiando su denominación el 3 de julio de 1982 pasando a denominarse Industria Navarra de Electrodomésticos, S.A. (Inelsa), actualmente denominada BSH Electrodomésticos España, S.A." El trabajador "prestaba servicios en el abastecimiento a líneas y probando las estufas catalíticas en control de calidad. Para ello tenía que proveer a la cadena de montaje y comprobar que el panel de la estufa estuviera correctamente montado"m, sigue la sentencia que recuerda que aunque "las estufas catalíticas se fabricaban en la primera planta de la fábrica, y en la planta baja se desarrollaban los trabajos de comprobación de calidad" y que "las plantas no estaban aisladas y los trabajadores podían desplazarse de una a otra, siendo incluso necesario pasar por la planta primera para acceder a los vestuarios o al servicio médico".

En la sentencia se asegura que "la empresa recurrente no ha logrado desvirtuar la conclusión de la Magistrada de instancia relativa a la fecha exacta en la que el amianto desapareció de las instalaciones del centro de trabajo en Pamplona, que era donde trabajaba el esposo y padre de las demandantes, resultando acreditado que durante varios años estuvo expuesto de forma continua a esa sustancia"."En mayo de 2016, tras realizar distintas pruebas diagnósticas, fue diagnosticado de mesotelioma maligno pleural, falleciendo como consecuencia de dicha enfermedad el 19 de noviembre de 2017. Previamente había sido declarado afecto de una Incapacidad Permanente Absoluta derivada de enfermedad profesional", dicen los magistrados.

"Acreditada la exposición ambiental al amianto del trabajador durante varios años (al menos hasta 1972), de los hechos probados de la presente resolución también se desprende que la empresa no cumplió con su obligación de probar el cumplimiento de la normativa específica, no pudiendo olvidar que se produce en esta materia la inversión de la carga de la prueba del art.96.2 LRJS.

"Así resulta probado que incumplió el Reglamento de Seguridad e Higiene en el Trabajo (Orden de 31 de enero de 1940), concretamente los artículos 12, 19, 45 y 46 que le obligaban a la ventilación de los locales de trabajo a fin de garantizar en todo momento el grado de pureza del aire para que no resultara nocivo para la salud de los trabajadores, a realizar las labores de limpieza susceptibles de producir polvo por métodos húmedos o mediante aspiración, la utilización de mascarillas y de equipos adecuados, a la captación y neutralización del polvo nocivo", indican los magistrados.

Los magistrados concluyen que "no puede presumirse, tanto más ante la inexistencia de cualquier prueba objetiva en sentido contrario, la ineficacia total de las referidas medidas preventivas establecidas en las sucesivas normas imperativas que las han ido perfeccionando, -- amparadas muchas de ellas en la experiencia y estudios técnicos sobre los condiciones de trabajo en las distintas circunstancias efectuadas o contrastadas en distintos países conforme a los continuos avances científicos y técnicos --, para prevenir, evitar o, como mínimo, disminuir los riesgos, pudiendo establecerse, en consecuencia, que entre los hechos admitidos o demostrados y el hecho "presunto" existe "un enlace preciso y directo según las reglas del criterio humano", siendo correcto, por tanto, el razonamiento efectuado en la sentencia recurrida en el sentido de que "la conducta omisiva de la empresa supuso una elevación o incremento del riesgo de daño para el bien jurídico protegido por la norma, en este caso la salud de los trabajadores, elevando sustancialmente las probabilidades de acaecimiento del suceso dañoso, como aquí ha ocurrido, lo que nos permite establecer la relación causal entre el conjunto de incumplimientos referido y la enfermedad profesional declarada por exposición continua al amianto".

"En suma, no cabe duda de que los incumplimientos supusieron un notable y significativo incremento del riesgo para la salud del trabajador, de forma que es probable que de haberse seguido desde el principio las prescripciones de seguridad reglamentarias el resultado no hubiese llegado a producirse", finalizan asegurando que "las anteriores consideraciones determinan la desestimación del recurso y la confirmación de la sentencia recurrida. Con condena en costas de la recurrente, incluidos los honorarios de la Letrada de las demandantes", concluyen.

El TSJN confirma una condena a una industria navarra por responsabilidad empresarial tras el fallecimiento de un trabajador por el 'mal de amianto'
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