Un tribunal italiano celebra este lunes la vista sobre la entrega de Puigdemont, que acude al TUE para retrasar el proceso

El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont
EUROPA FRANCIA POLÍTICA
El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont EUROPA FRANCIA POLÍTICA
Un tribunal italiano celebra este lunes la vista sobre la entrega de Puigdemont, que acude al TUE para retrasar el proceso

Sin embargo, y aunque no se puede descartar una decisión el mismo lunes, lo más probable es que las medidas provisionales pedidas 'in extremis' por Puigdemont a la Justicia europea condicionen el proceso y éste quede aplazado a la espera del pronunciamiento del Tribunal europeo

El Tribunal de Apelación de Sassari (Italia) celebrará este lunes la vista en la que debe decidir sobre la Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) por la que fue detenido en Cerdeña el expresidente de Cataluña Carles Puigdemont, quién 72 horas antes de la cita judicial pidió de nuevo medidas cautelares al Tribunal General de la UE para recuperar su inmunidad parlamentaria y retrasar el proceso en Italia.

El Tribunal sardo formado por tres jueces examinará el caso a partir de las 11:30 horas del lunes, cuando Puigdemont está citado para declarar, y atenderá los argumentos de las partes, incluido el escrito remitido por el juez de instrucción de la causa del 'procés' en el Tribunal Supremo, Pablo Llarena, confirmando que la euroorden que pesa sobre el expresidente catalán sigue en vigor.

Sin embargo, y aunque no se puede descartar una decisión el mismo lunes, lo más probable es que las medidas provisionales pedidas 'in extremis' por Puigdemont a la Justicia europea condicionen el proceso y éste quede aplazado a la espera del pronunciamiento del Tribunal europeo.

Tampoco existe un plazo cerrado para que el TGUE resuelva la demanda de cautelares, pero el reglamento prevé un plazo de 15 para que la otra parte --en este caso los servicios jurídicos del Parlamento europeo-- se exprese sobre las condiciones de las inmunidades de los eurodiputados.

Puigdemont fue detenido el pasado 23 de septiembre en el aeropuerto de Alguer (noroeste de Cerdeña), a donde viajó para participar en un festival de folclore catalán, pero quedó en libertad al día siguiente tras una primera declaración ante la jueza de guardia y pudo regresar a su residencia en Waterloo (Bélgica) hasta la vista.

La jueza decidió no imponer ninguna medida cautelar a Puigdemont y permitirle viajar fuera de la isla porque, según explicó en la providencia, tales medidas hubieran "comprometido de manera grave el derecho del detenido a viajar libremente para participar en reuniones del Parlamento europeo, (un derecho) garantizado por la inmunidad, aún intacta", que protege a los eurodiputados en sus desplazamientos.

La defensa del reclamado, de hecho, defenderá en la sala que las autoridades españolas no han respetado el compromiso de suspender la euroorden contra Puigdemont mientras se resuelve en la Justicia europea una cuestión prejudicial remitida por Llarena para aclarar las razones por las que un Estado miembro puede rechazar ejecutar una OEDE.

El líder independentista intentó sin éxito antes del verano que la Justicia europea admitiera medidas cautelarísimas para devolverle temporalmente la inmunidad mientras resolvía su demanda contra el Parlamento europeo por aprobar el suplicatorio del Supremo.

Sin embargo, el Tribunal General de la UE avisó en el auto de que no veía necesarias las cautelares por que no había riesgo de una nueva detención en otro Estado miembro mientras el Tribunal de Justicia de la UE no resolviera la cuestión prejudicial pendiente presentada por Llarena para aclarar el alcance de las euroórdenes.

La Justicia europea evocó el compromiso por parte de España de mantener la euroorden suspendida hasta que se resolviera la prejudicial y dejó la puerta abierta a examinar nuevas cautelares si finalmente se produjera el arresto de Puigdemont dentro de la Unión Europea, lo que ha sucedido esta semana pasada.

En este contexto, Llarena remitió el pasado jueves un escrito al Tribunal de Apelación de Sassari instándole a ejecutar la orden de detención y entrega porque seguía vigente y no había quedado suspendida por la cuestión prejudicial pendiente en el Tribunal europeo. El magistrado del Supremo, además, reprocha a la Abogacía del Estado su intromisión por haber indicado al Tribunal General de la UE que la euroorden estaba temporalmente desactivada.

Un tribunal italiano celebra este lunes la vista sobre la entrega de Puigdemont, que acude al TUE para retrasar el proceso
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