Mantenimiento de frenos

Pie de foto: Varios Volkswagen Polo y T-Cross, los dos coches que fabrica en la actualidad Volkswagen Navarra.
Pie de foto: Varios Volkswagen Polo y T-Cross, los dos coches que fabrica en la actualidad Volkswagen Navarra.
Mantenimiento de frenos

Como ya sabemos, los frenos son un elemento esencial en la seguridad a la hora de conducir. Unos frenos en buen estado pueden marcar la diferencia a la hora de actuar ante los imprevistos de la carretera. Por eso todos sus elementos deben estar siempre en óptimas condiciones.

Al pensar en los componentes del sistema de frenado siempre suelen venir a la cabeza elementos como el disco de freno o las pastillas de freno. Pero estos no son los únicos elementos a los que hay que prestar atención. Otros elementos como los latiguillos de freno o el líquido de frenos también realizan una función muy importante en este sistema y por eso deben mantenerse siempre en buen estado.

Cómo llevar a cabo un buen mantenimiento del sistema de frenos

El sistema de frenado de los coches es un sistema que necesita un mantenimiento regular ya que hay partes que debido a la fricción o a otras causas se desgastan y necesitan una sustitución al cabo del tiempo.

Las piezas que necesitan una sustitución de manera más regular son las pinzas y los discos de freno. Las pastillas de freno se desgastan de manera diferentes dependiendo de su posición. Las pastillas delanteras se deben cambiar aproximadamente cada 60.000 kilómetros, mientras que las traseras cada 120.000. En cuanto a los discos de freno, se deben cambiar cada dos cambios de pastillas, lo que se traduciría en sustituir los delanteros al cabo de 120.000 kilómetros y los traseros a los 240.000.

En cuanto a lo que se refiere al reemplazo de las pinzas de freno u otros componentes hidráulicos de este sistema, estos no se desgastan. Por tanto solamente necesitan ser reemplazados debido a roturas o averías accidentales.

Una de las principales averías que pueden llevar a un mal funcionamiento del sistema de frenado es la presión del líquido de frenos, en este aspecto hay dos elementos clave que se deben revisar en caso de que al pisar el pedal de freno se sienta como pisar una esponja y no encontremos suficiente resistencia.

Latiguillos de freno

Los latiguillos de freno son los conductos encargados de llevar el líquido de frenos hasta las pinzas o los bombines de freno. Este es un elemento que se debe revisar cada cierto tiempo ya que, debido a su localización y movilidad, es propenso a roturas y fallos. Debido a esto es necesario examinar el estado de esta pieza cada 50.000 kilómetros. Uno mismo puede realizar la revisión sin necesidad de un equipo especial. Simplemente hay que observar el latiguillo en busca de marcas que puedan indicar algún tipo de rotura o avería y dirigirse al taller en caso de detectar alguna.

Los latiguillos de freno son elementos imprescindibles en la seguridad de los coches. Estos deben ser resistentes y flexibles, por eso últimamente la mayoría están fabricados de teflón y cubiertos de acero inoxidable con tal de hacerlos más resistentes.

Líquido de frenos

Otro componente esencial en el sistema de frenado es el líquido de frenos. Este líquido es el que permite transmitir la fuerza que ejercemos sobre el pedal hasta los cilindros de las ruedas para que se produzca la frenada.

El líquido de frenos debe mantenerse siempre en condiciones óptimas. Por eso es necesario realizar el cambio de líquido de frenos cada 2 o 3 años, dependiendo del uso que se le de al coche, con tal de asegurar que siempre se encuentra en la condiciones necesarias para asegurar unas condiciones de frenado perfectas.

Uno de los principales problemas que surgen en el sistema de frenos relacionado con el líquido de frenos es la presencia de aire en el sistema. Si se detecta, al pisar el pedal de freno, una sensación de pisar una esponja, significa que ha entrado aire en el sistema de frenos y por tanto hay que llevar a cabo una purga.

Cómo se lleva a cabo la purga del líquido de frenos

1. Localizar el tornillo y la manguera necesarios para realizar la purga. Estos están detrás de disco de freno. Es mucho más fácil acceder a ellos si el coche está elevado.

2. A continuación se debe colocar una manguera flexible sobre el tornillo de purga mientras que el otro extremo de la manguera llegue a un recipiente de vidrio o plástico relleno con líquido de frenos.

3. En este momento es necesaria la ayuda de otra persona para que presione el pedal de freno e indique cundo lo está presionando y cuando lo levanta. Se debe bombear el pedal de freno varias veces para después dejarlo presionado mientras la otra persona afloja el tornillo de purga. Gracias al líquido del recipiente ahora se podrán ver las burbujas que salen de la manguera. Con el pedal presionado se debe cerrar el tornillo y después levantar el pie del pedal. Este proceso debe repetirse hasta que no salgan más burbujas por la manguera.

4. Una vez realizada la purga se debe rellenar de nuevo el líquido de frenos. Para ello hay que abrir la tapa del cilindro maestro y rellenarla con líquido nuevo. Se debe hacer despacio para evitar que se generen burbujas de aire y tener que volver a empezar.

5. Repetir el proceso en el resto de ruedas.

6. Comprobar los frenos dando una vuelta en coche a velocidad muy baja y frenando constantemente para comprobar el funcionamiento del sistema de frenado.

Fuentes:

Cómo controlar los latiguillos de freno - recambioscoche.es

Cómo cambiar el líquido de frenos - bardahl.com.mx

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