Amaia Jiménez, de Salón 22: “no hay un mal trabajo sino un mal diagnóstico”

Amaia Jiménez, de Salón 22: “no hay un mal trabajo sino un mal diagnóstico”

“La clave de nuestro trabajo aquí es el buen asesoramiento”. Así de claro tiene Amaia Jiménez, propietaria de Salón 22, cuál es la particularidad sine qua non de su negocio. Para ella y el resto de su equipo, un buen diagnóstico forma parte de su trabajo diario.

Localizado muy cerca del centro de Pamplona, en Soto Lezkairu, Salón 22 ya cuenta con una serie de clientes asiduos, que no han perdido la confianza en el negocio ni siquiera tras el confinamiento y tras los más de 20 años de experiencia de Amaia. La razón: la cercanía y la dedicación que ella y su equipo ponen en cada persona.

“Mi pasión dentro del mundo de la peluquería es el color”, confiesa la propietaria, sin embargo, “lo que prima aquí por encima de todo es siempre el tratamiento y el cuidado del cabello”. Antes de aplicar cualquier color, las clientas tienen claro que la calidad del cabello es el punto fuerte de este salón. “Quien viene a nuestro local, sabe que va a pasar con nosotros unas cuantas horas”, comenta Amaia.

“Yo siempre he dicho que nuestro trabajo es como cocinar a fuego lento. Trabajamos a muy bajos volúmenes para primar el cuidado del cabello”, explica. 

En este sentido,  Amaia afirma que en el salón siempre se trabaja con tratamientos. “Hacemos un tratamiento reconstructor en todos los cabellos, al mismo tiempo que ponemos el color”. Un trabajo que conlleva, no sólo mucha dedicación, si no también una buena técnica y sintonía para poder trabajar en equipo entre varios profesionales. “Hacemos los trabajos siempre en equipo y priorizamos el cuidado del cabello”.

A este respecto, Amaia explica que en Salón 22 cuenta con la profesionalidad de otras cuatro compañeras. “La base aquí para tener un buen funcionamiento, es realizar muchísima formación continuamente, lo que nos permite estar al día de todas las tendencias que van saliendo, y la que nos ha llevado a poder crear nuestras propias técnicas y fórmulas que hacen que nuestros trabajos sean únicos y personalizados". Hay que reseñar que el año pasado, Amaia Jiménez culminó la formación un máster de color en Barcelona consiguiendo su licenciatura.

Asimismo, y atendiendo a las tendencias, “cada vez ofrecemos más servicios para chicos”, como informa Amaya. “Para ellos también ofrecemos cuidado además del corte. Algunos están empezando a pedir color y otros optan por los cortes de moda, como el degradado por ejemplo”. 

Tras el confinamiento, los meses venideros no han sido los mejores para algunos negocios. No es el caso de Salón 22, que ha llegado a tener “una lista de espera de mes y medio”, cuando pudieron volver a prestar servicio. “No me esperaba esto”, admite Amaya.

“Hay algunas clientas que ya son fieles, pero ahora que nos estamos dando más a conocer, hemos tenido más y más gente interesada”.

Al salón se acercan todo tipo de clientas, pero Amaia explica que, dada la ubicación del local, son mayoría los jóvenes que acceden al negocio. “Suelen pedirnos color, balayage, cortes, cambios de look y tratamientos capilares, este último es otra de nuestras especialidades y de los servicios más demandados debido a los problemas que nos encontramos en nuestro día a día como pueden ser el estrés, ansiedad, etc... que derivan en enfermedades capilares como pueden ser las alopecias areatas, dermatitis seborreica, descamación del cueros cabelludo entre otras, requiriendo un tratamiento específico para solucionarlo. Eso es esencialmente lo que más se demanda”.

“La clave de mi trabajo en cualquier caso es el asesoramiento. No hay un mal trabajo, si no un mal diagnóstico. Normalmente puedo pasar veinte minutos hablando con la clienta antes de empezar. El asesoramiento es la base principal de un buen resultado”, como explica Amaia.

Salón 22 ha apostado, además, por la diversificación. Gracias a ello, Amaia también suele hacer colaboraciones para editoriales y shootings, a través de la firma con la que trabaja. 

El gran éxito y volumen de demanda que ha estado recibiendo, no han hecho que Amaia pierda la visión de futuro para ella y su salón: “lo tengo claro, quiero seguir trabajando y disfrutando de lo que hago”.

Salón 22 se encuentra en el floreciente barrio de Soto Lezkairu, en la calle de Isabel Garbayo Ayala, 9. El teléfono es el 848 45 03 91 y su web www.salon22.es. También cuenta con Facebook e Instagram

Amaia Jiménez, de Salón 22: “no hay un mal trabajo sino un mal diagnóstico”
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