El Gobierno de Navarra interpone ante el TSJN un recurso de reposición contra el auto de suspensión cautelar del concierto de Bachillerato del colegio Miravalles-El Redín

Foto: departamento de Educación
Foto: departamento de Educación

Argumenta que la ejecución de los actos que extinguen el concierto, a fecha 31 de agosto, no supone un perjuicio económico para las familias del alumnado ni impide que el centro continúe con el modelo educativo de educación diferenciada

El Gobierno de Navarra interpone ante el TSJN un recurso de reposición contra el auto de suspensión cautelar del concierto de Bachillerato del colegio Miravalles-El Redín

El Gobierno foral ha interpuesto ante del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) un recurso de reposición contra el auto relativo a la suspensión cautelar del concierto de Bachillerato del colegio Miravalles-El Redín.

 El Ejecutivo argumenta que “no supone un perjuicio económico para las familias del alumnado ni impide que el centro continúe con el modelo educativo de educación diferenciada”.

En concreto, el Ejecutivo señala que “la resolución administrativa no obliga a que el centro integre al alumnado en centros mixtos, ni impone la reconfiguración de los centros”. Respecto al aspecto económico, el coste de la extinción del concierto recae sólo en el centro, que no alega imposibilidad de hacer frente al mismo. De dictarse una sentencia estimatoria, la cuantía correspondiente se le abonará, con los intereses oportunos, de modo que esa razón no habilita la suspensión acordada por la Sala. El recurso indica que “el centro va a asumir el coste de la pérdida del concierto, por lo que no afecta a las familias”. Así lo manifestó públicamente el centro en febrero de este año. 

Además, el Gobierno argumenta que la Resolución 24/2023, de 27 de enero, de extinción del concurso y la Orden Foral 201E/2023, de 15 de marzo, que resuelve el recurso de alzada, son de fecha anterior al proceso de admisión del alumnado, que tuvo lugar entre el 27 y el 31 de marzo. Por ello, los centros y las familias conocían la extinción del concierto, y éstas podrían haber optado por otros centros. 

En este sentido, el Ejecutivo indica que “los datos demuestran que las familias no se han sentido abocadas al cambio de modelo educativo, ni se han visto amenazadas por una posible alteración del sistema de educación diferenciada”.