Un libro recorre los músicos y los espacios musicales de Pamplona a mediados del siglo XIX

La autora del libro, Rebeca Madurga, y el director del Servicio de Archivos y Patrimonio Documental del Gobierno de Navarra, Joaquín Llansó
La autora del libro, Rebeca Madurga, y el director del Servicio de Archivos y Patrimonio Documental del Gobierno de Navarra, Joaquín Llansó

El libro expone la vida musical en Pamplona a mediados del siglo XIX desde una perspectiva que relaciona las dinámicas musicales, institucionales y personales con el espacio urbano y la vida económica y política de la ciudad

Un libro recorre los músicos y los espacios musicales de Pamplona a mediados del siglo XIX

La Dirección General de Cultura - Institución Príncipe de Viana ha editado el libro titulado 'Música y músicos en un espacio urbano. Pamplona a mediados del siglo XIX', elaborado por Rebeca Madurga Continente.

El libro expone la vida musical en Pamplona a mediados del siglo XIX desde una perspectiva que relaciona las dinámicas musicales, institucionales y personales con el espacio urbano y la vida económica y política de la ciudad. La obra presenta información inédita dada la escasez de investigaciones que estudien la música y los músicos de Pamplona en el siglo XIX, ha informado el Gobierno.

La publicación se centra en el ámbito cronológico que comprende el periodo de entreguerras, entre la primera y la última guerra carlista. La autora considera esta época de especial interés para su estudio por dos motivos. En primer lugar, explica cómo la importancia de la vida musical en Pamplona durante estos años es fruto de la estabilidad política del país que dio lugar a una económica próspera y a un posterior interés generalizado de la sociedad por la cultura y la búsqueda de nuevas formas de ocio.

En segundo lugar, a lo largo del periodo indicado se dieron numerosos cambios significativos en las dinámicas musicales gracias al impulso de los consistorios liberales. Entre otros surgieron iniciativas musicales de primer orden como la Escuela de Música Municipal que dará lugar al Conservatorio Pablo Sarasate, primera institución pública de enseñanza musical creada en España, y al Orfeón Pamplonés.

MAPA MUSICAL DE PAMPLONA EN EL SIGLO XIX

La obra se estructura en seis capítulos con un punto en común: el espacio urbano. En el primero, Madurga expone la geografía musical de Pamplona y describe el mapa sonoro de la ciudad que incluye los espacios en los que se desarrollaba la actividad musical, ilustrado con planos e imágenes de la localidad.

A continuación, la autora dedica gran parte de la obra a los músicos, tanto compositores como intérpretes, detallando sus modos de vida, formación y sus relaciones con otros profesionales. También se resalta la importancia de los impulsores de distintas iniciativas musicales que surgieron tanto en el ámbito público como privado y el papel de los consumidores musicales que favorecieron su sostenimiento.

A partir del segundo capítulo y hasta el final de la obra, Madurga desarrolla un amplio recorrido por los principales espacios musicales de Pamplona, explicados de manera detallada e incluyendo datos desconocidos hasta la fecha de publicación de la presente investigación. Así, en el segundo capítulo, se estudia la actividad musical en iglesias y monasterios. En concreto, se analiza la estructura y evolución de la Capilla de Música de la catedral y se examina la actividad compositiva que realizaban los músicos catedralicios.

En el siguiente capítulo, la autora pone el foco en 'La necesidad de la enseñanza musical pública y la formación del músico'. Se investiga sobre el caso de la Academia Municipal de Música y de la Escuela de Música de la Casa de la Misericordia.

Posteriormente, se dedica un capítulo al Teatro Principal ya que fue el espacio musical profano más destacado de Pamplona, desde su inauguración el 1841 y a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX. Además, fue el único lugar de la ciudad que reunió actuaciones musicales conjuntas de gran parte de la población. Se incluyen ejemplos de distintos conciertos públicos que se celebraron y se destaca la creación de una orquesta fija del teatro que sirviera de acompañamiento musical para las compañías líricas.

SALONES PRIVADOS, SOCIEDADES Y CAFÉS

Otro de los capítulos se destina a los salones privados, las sociedades y los cafés pamploneses. La autora indica cómo los salones privados se convirtieron en espacios de esparcimiento para la sociedad pamplonesa de clase alta y en escenario de múltiples conciertos a cargo de aficionados y músicos locales, mientras que las sociedades y cafés se presentan en el estudio como espacios más accesibles para las clases menos privilegiadas. Entre las sociedades que desarrollaron actividad musical en la ciudad cabe mencionar el caso del Nuevo Casino y el Orfeón Pamplonés.

Por último, la obra aborda diversas prácticas musicales que tuvieron lugar en las calles de Pamplona como las dulzainas o dulzaineros y los juglares. También se menciona a distintas bandas municipales que emergieron a lo largo del siglo XIX, entre otras, las de la Milicia Nacional, las de la Academia Municipal de Música y de la Escuela de Música de la Casa de la Misericordia y 'La Euterpe Navarra'. Para concluir, Madurga hace referencia a dos prácticas callejeras surgidas en Pamplona: el 'paseo de las doce' y la música interpretada por la agrupación 'estudiantina'.

La publicación tiene una tirada 400 ejemplares. Se puede adquirir a un precio de 18 euros en la tienda de publicaciones del Gobierno de Navarra, ubicada en la calle Navas de Tolosa de Pamplona y en librerías.

 

Un libro recorre los músicos y los espacios musicales de Pamplona a mediados del siglo XIX
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