Si un hipopótamo viviera siempre dentro del agua acabaría convirtiéndose en una ballena

Si un hipopótamo viviera siempre dentro del agua acabaría convirtiéndose en una ballena

Más o menos así expresa el célebre biólogo Richard Dawkins el descubrimiento de que los parientes actuales más cercanos de los hipopótamos no son los demás animales con pezuñas (ungulados), sino las ballenas, aunque éstas no tengan ni pezuñas, ni dedos, ni tan siquiera patas.

Y es que, las recientes técnicas de análisis del ADN (material del que están hechos los genes que contienen la información hereditaria) están cambiando la clasificación de los seres vivos que se aceptaba hasta ahora. La comparación de las secuencias genéticas del genoma de la ballena, del hipopótamo y de otros animales ungulados, ha determinado que los cetáceos y el hipopótamo tienen el mismo ancestro común.

Morfológicamente parecería que no tienen nada en común. Los hipopótamos son cuadrúpedos (que caminan con 4 patas) anfibios, mientras que las ballenas son  animales acuáticos carentes de extremidades. En realidad sí que tienen extremidades delanteras, que utilizan como timones, pero no extremidades traseras. Aunque algunas de ellas aún conservan pequeños huesos de una rudimentaria pelvis y de las patas, solo que escondidos dentro del cuerpo.

Sorprendentemente el registro fósil también ha venido a apoyar la hipótesis hipo-ballena. En Pakistán, en el año 2000, se descubrieron 2 esqueletos de ballenas muy antiguas, de hace 47 millones de años, que combinaban en el mismo esqueleto tobillos, con dedos unidos a modo de pezuñas, con cráneos de ballena primitivos. La similitud de estos fósiles con los artiodáctilos (animales con un par de dedos en cada pata terminados en pezuñas, como el hipopótamo, la jirafa, el cerdo…) era tan evidente que hasta científicos bastante escépticos han terminado por reconocer que los hipopótamos son una línea evolutiva de los artiodáctilos, más próxima a las ballenas que a cualquier otro animal actual.

ballenaHace 65 millones de años, coincidiendo con la extinción de los dinosaurios, se produjo la explosión de los mamíferos, que medraron en los nichos vacantes dejados por los saurópodos desaparecidos. Rápidamente fueron surgiendo gran cantidad de especies, cada vez de mayor tamaño, de manera que en 5 millones de años se habían extendido por todo el planeta. Entre ellos se desarrollaron los mamíferos con pezuñas. Pues bien, hace 55 millones de años el antepasado con pezuñas hendidas, que daría lugar después a los cetáceos e hipopótamos ,se separó evolutivamente del antepasado con pezuñas hendidas que daría lugar al resto, la mayoría de los animales rumiantes futuros (bovinos, ovinos, caprinos y cérvidos). Sólo un millón de años más tarde, las líneas ancestrales de ballenas e hipopótamos se separaron y siguieron su evolución de manera independiente.

La línea cuyos descendientes son los hipopótamos no varió mucho a lo largo de millones de años. En cambio, la línea cuyos descendientes fueron las ballenas evolucionó muy deprisa. La causa hay que buscarla en el medio tan distinto al que se enfrentaron. Abandonaron la tierra firme y se hicieron animales totalmente acuáticos. En el agua las ballenas pasan su vida flotando, su peso no les condiciona como a los animales terrestres, pueden alcanzar pesos enormes y a la vez ser ligeros. Además no necesitan patas para desenvolverse en el agua.

Aun así, las ballenas e hipopótamos comparten varias adaptaciones acuáticas especializadas que no son propias de los mamíferos. Por ejemplo, ambos carecen de pelaje y de glándulas sebáceas (las que generan la grasa para que la piel se mantenga suave y lisa).

El mencionado Richard Dawkins ha expresado la relación hipopótamo-ballena de la siguiente manera: “Podría decirse que una ballena es aquello en lo que se convertiría un hipopótamo si pudiese escapar de la tiranía de la gravedad. Ni que decir tiene que vivir exclusivamente en el mar ofrece muchas otras ventajas, luego no es tan sorprendente que la evolución de la ballenas fuese así de rápido y que los hipopótamos se quedase encallados en tierra”. Aunque también tiene una simple pero rotunda manera de definirlo: “ Las ballenas son hipopótamos con pretensiones”, ya que evolutivamente los dejaron “detrás”. Ahí es nada…

Si un hipopótamo viviera siempre dentro del agua acabaría convirtiéndose en una ballena
Comentarios